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LA GUÍA RÁPIDA PARA COCINAR LEGUMBRES Y NO COMER PERDIGONES

Me he decidido a hacer esta mini guía de las legumbres porque se me hacen muchas preguntas sobre su cocción o remojo y además también por los dichosos gases o flatulencias que generan. Es evidente que sentirse indispuesto por flatulencias no está ni muy cómodo ni muy correcto socialmente, aunque nos digan los médicos que ventosease es muy sano.

Hoy en día existen muchas alternativas para poder comprar legumbres ya cocidas, muchas marcas las comercializan y es una opción muy adecuada si tu consumo de legumbres es moderado tirando a bajo. En mi caso, viviendo dónde vivo y cuidando mi economía, la mejor opción es comprar legumbres secas y hacer el proceso del cocinado por mi cuenta, así que voy a hacerte una mini guía para que tengas a mano estos consejos y no dudes en pasarte a la legumbre cuanto antes.

Que las legumbres son una maravilla lo sabe todo el mundo, al menos las abuelas saben mucho de esto y lo tienen más claro que mucha gente joven, y si no ¡pregúntala! porque esto Sí son super alimentos de verdad. Gran fuente de proteínas, minerales y vitaminas, además de baratas y fáciles de almacenar. ¿Quién da más?

Si tu problema de bajo consumo es por las flatulencias, bien te digo que el motivo es porque no estás acostumbrado, las legumbres dan gases, sí, pero consumiéndolas con frecuencia dejamos de sentirnos hinchados y con gases. La legumbre tiene mucha fibra y si no es habitual que la consumas tu estómago puede hincharse y tener gases hasta que se acostumbre a toda esa fibra, es cuestión de tiempo y de empezar a consumirlas poco a poco. La forma de cocinar te puede ayudar en este proceso de adaptación elegiendo recetas con legumbre triturada tipo Hummus o cremas de legumbres. En poco tiempo desaparecerá esa sensación de hinchazón cada vez que las consumimos y disfrutaremos de todas las bondades nutricionales que aportan. Aquí os dejo los tips:

Primer paso: Que la legumbre no esté «vieja» ¡por favor! para que al cocinar nos quede tierna en su punto, parece obvio pero tendemos a almacenar y nos pensamos que son eternas al estar secas, y nada más lejos de la realidad. De nada sirve tener almacenados durante meses y años legumbre que no consumimos, cada paquete tiene fecha de caducidad y debemos intentar respetarla por este motivo. Así que sí cambias el envase de bolsa y las echas en un frasco hermético de vidrio acuérdate de apuntar la fecha de caducidad en el frasco. Compra cantidades pequeñas para ir consumiendo poco a poco y no almacenar en exceso.

Segundo paso: El remojo, este gran misterio que a tanta gente le cuesta entender, un remojo previo de una legumbre seca es necesario no solo para acortar la cocción sino para obtener una legumbre suave como mantequilla y eliminar también los antinutrientes (de estos señores hablaremos en otro artículo), lo más importante es que para que sientan bien y no indigestas es necesario un correcto remojo y una adecuada cocción. Lógicamente las lentejas rojas que vienen peladas no debemos poner a remojo, pero aquí te pongo los tiempos estimados de remojo:

Lentejas tipo pardina o la clásica negra, la Soja Verde o Frijol Mungo e incluso los guisantes requieren de un remojo de 8 horas mínimo. Garbanzos y alubias o frijol requieren mínimo de 12-14 horas. Debes cubrirlas con mucha agua, porque ellas absorben y crecerán, con lo cual se generoso con el recipiente y el agua de remojo. Lo más habitual es ponerlas a remojo por la noche hasta el día siguiente que las cocinemos a media mañana, si te pasa lo que a mi, que por la noche ya no te da la cabeza para más, pónlas a remojo al mediodía o por la tarde y que no te importe que se pasen de las horas, no pasa nada en absoluto, los tiempos son mínimos.

Tercer paso: La cocción, pues para este paso te recomiendo si o sí tengas una olla a presión, de otra manera en una olla tradicional tardarás mucho y no es sostenible en absoluto, ni para tu bolsillo, factura de luz o gas, ni para el medio ambiente. Los tiempos cambian mucho en función de la legumbre que consumas pero rondando los 30 minutos tendrás lista la legumbre más grande tipo frijoles o alubias y garbanzos. Lentejas, soja verde y guisantes pueden cocinarse en una olla tradicional y en 30-45 minutos las tendrás listas. Siempre arrancaremos con el agua limpia tibia o fría del grifo, nada de echarla caliente.

Un punto muy importante es el tipo de agua que tengas en tu ciudad para la cocción, en el caso de aguas blandas no tienes problema porque se cocerán rápidamente y con una suavidad increíble, en el caso de que en tu ciudad tengas agua dura, que darán fé de ello los grifos, la lavadora y otros utensilios que viven del agua, entonces te recomiendo que pongas en el agua de remojo 1 gr de Bicarbonato por cada litro de agua, este agua de remojo se deshecha por supuesto. Si con este tip siguen quedando duras entonces le añades la misma dosis al agua de cocción además de 6 gr de sal por litro de agua. No te pases con estas medidas porque la legumbre tomará un sabor jabonoso muy desagradable.

No quiero darte más información porque la verdad que con estos sencillos tips puedes empezar a preparar cantidades pequeñas para controlar los tiempos y después cocinar una riquísima legumbre suave como la mantequilla. Pues te animo a que te pongas a ello y empieces a disfrutar de todas sus bondades que son muchas!

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